sábado, 20 de noviembre de 2010

Carta de mi yo futuro a cualquiera.

En aquellos tiempos el Carpe Diem era el tópico de nuestras vidas, había que vivirlas antes de que te dejasen viejo, decrépito, e infeliz. Niños de 11 años se colaban en los pubs a fingir que bebían cerveza y fumaban Camel, y nosotros les mirábamos con lástima sin darnos cuenta de que nos hubiera encantado hacer eso a su edad…
Sonaban Lady Gaga y Justin Bieber en la radio y a pesar de que “a nadie le gustaban” se bañaban en admiración, éxito y, sobre todo, dinero. Muchos decíamos odiar el reggaetón a pesar de bailarlo como locos entre las luces y el alcohol que fluían en las discotecas, y otras cosas que siempre me dio miedo encontrar. Nadie recordaba los nombres de Chuck Berry, Keith Richars o Janis Joplin, Dios… adoraba a Janis…
Debíamos de ser unos 200 tipos de adolescentes diferentes, y todos luchábamos por ser los más maduros, unos creíamos que lo íbamos a conseguir fingiendo que lo sabíamos todos, otros creían que lo conseguirían siendo los que salían mas, otros siendo los que más follaban y otros tuneando sus Ford Orion… Y todos nos odiábamos entre nosotros, aunque luego fingiésemos ser liberales y que el resto no nos importaban. Éramos estúpidos, hipócritas, y creíamos que lo sabíamos todo, y eso nos hacía irrespetuosos a veces, la nueva generación que venía pisando fuerte y haciendo eses por el camino, y asustábamos a nuestros mayores cuyas pensiones dependían de nosotros…
Se rendía culto al sexo, lo adorábamos aunque no lo hubiésemos probado nunca. Sólo los idiotas creían en el amor. Éramos hedonistas sin saber muy bien lo que era eso, supongo que por eso lo hacíamos mal…
Estábamos en una crisis económica y moral. Las promesas de los políticos seguían sin cumplirse, no sé por qué… La gente ya no confiaba en sí misma y mucho menos en los demás. Algunos se odiaban y otros preferían irse a su nube azul. Temíamos y deseábamos a la vez que en 2012 el mundo se vengase de nosotros por estar cargándonoslo, pues sería el alivio para los que nos lo merecíamos, y la victoria para los que lo vaticinaban…
Oriente le declaraba la guerra a la supremacía occidental, todo era Made in China y nuestras empresas se iban a allí donde importaba mucho más el dinero que las personas. Lo sabíamos, pero eso no quitaba que siguiésemos comprando zapatillas Nike, eran más bonitas cuando las cosían niños taiwaneses a mano…
Personas como Belén Esteban se forraban a base de jactarse de su estupidez, y cuanto menos sabías más valías… Los que estudiábamos soñábamos con que los que no lo hacían y se reían de nosotros por ello algún día nos limpiasen los zapatos en la calle, y aquello era lo más parecido a la autocomplaciencia que teníamos…  Éramos malos, pero aquello también estaba de moda…
La verdad es que el mundo se iba a la mierda, y lo sabíamos, así que imagina lo felices que éramos yéndonos a la mierda con él… 

4 comentarios:

  1. una buena crítica, aunque no esté de acuerdo en todos sus puntos. Da que pensar ;)

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  2. Increible!! :O Me encanta.
    Let

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  3. Es perfecto. Estás haciendo que me replantee mi vida :)

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  4. Una pequeña gran escritora ;)
    MRR

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